domingo, 12 de septiembre de 2010

La Leyenda de Atlántida -- Vídeos ordenados ---

Por milenios los secretos de la creación estaban exclusivamente limitados a una Elite de Sociedades Secretas. Ahora hemos entrado en los llamados Últimos Días, donde estas Sociedades Secretas como los Masones Libres y las Logias Políticas Secretas perdieron su poder. Este excitante video documental revelara conocimiento secreto de Atlántida en este mundo vacío y sus civilizaciones extraterrestres, El secreto de las Pirámides, la Esfinge, el sistema mundial de túneles subterráneos, el movimiento aéreo de los Nazis al Polo Sur y mucho más que el espectador obtendrá de los secretos finales del pasado y su conexión con los extraterrestres.



PARTE I - El Comienzo de los Dioses
http://www.youtube.com/user/11MauricioPrado11#p/c/D1E267D...


























PARTE II - La Hermandad Secreta de Atlántida
http://www.youtube.com/user/11MauricioPrado11#p/c/D1E267D...






















PARTE III - Las Profecías Secretas del Apocalipsis
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PARTE IV - El Regreso de los Maestros de la Luz
http://www.youtube.com/user/11MauricioPrado11#p/c/2A4BA55...

















PARTE V - La Batalla de Armagedón
http://www.youtube.com/watch?v=XnabVCaTNp4





















Canal de Mauricio Prado

sábado, 11 de septiembre de 2010

TIWANAKU

Tiahuanaco (o Tiwanaku) es un antiguo complejo arquitectónico y actual yacimiento arqueológico de Bolivia, ubicado en la meseta del Collao a 20 km al sureste lago Titicaca.

Se piensa fue el centro de una civilizacion antigua basada en la agricultura y la ganadería, la llamada cultura Tiahuanaco, que se caracteriza por su arquitectura decorada con relieves y planos incisos colocados sobre estelas y que abarcaba el territorio actual del Lago Titicaca, entre el Perú y Bolivia. Está compuesto por siete construcciones arquitectónicas importantes: Kalasasaya, Templete Semisubterráneo, Pirámide de Akapana, Portada del Sol y Puma Punku.

Testimonio de una importante cultura preincaica, la cultura Tiahuanaco poseía un puerto en el Lago Titicaca aunque ahora se encuentre a 20 km de distancia de él. La magnificencia de su cultura se refleja en su excelente obra cerámica con los famosos queros (vasos ceremoniales), los huaco-retratos (retrato tridimensional de un rostro humano en una vasija) así como los textiles y sobre todo en las construcciones arquitectónicas, muchas de las cuales poseen orientación astronómica.

Esta cultura se inició entre 1500 y 1400 años a.C., y colapsó alrededor del año 1.100 a 1.200 d. C. Dada su antigüedad, algunos estudiosos propusieron que Tiahuanaco fue la cultura madre de las civilizaciones americanas, mientras que otros la consideraban como la capital de un antiguo imperio megalítico, o de un gran imperio que se expandió por todos los Andes Centrales.

Recientes descubrimientos arqueológicos como la Fuente Magna, el Monolito de Pokotia , Monolito Sentado y los dibujos de Hombres alados en la Puerta del Sol hacen constatar que fueron los mesopotámicos especialmente los Sumerio-semitas los que transcribieron la escritura, los dibujos y la arquitectura de estas edificaciones. Se considera a los Sumerios los inventores de la escritura y los primeros en convertirlo al estilo cuneiforme y en rollos.


Etimología 

Se ha escrito y discrepado mucho respecto al significado y etimología del nombre Tiwanaku o Tiyawanaku. Se han presentado hipótesis partiendo tanto del aimara como del quechua sureño, pues en ambos idiomas existen voces similares a la descomposición de esta nominación. Aunque se debe destacar que el quechua llegó tardíamente al altiplano, y que es más bien el aimara la lengua que aún se habla en la región donde está emplazado este recinto.


Derivadas del aymara 

  • Tiwana - ku Aquí las piedras paradas.
  • Tiwananaka Las piedras paradas.
  • Tiwan - akan Aquí la piedra parada.

Derivadas del quechua sureño 

  • Tiyay (sentarse) y wanaku (guanaco), es decir: «Siéntate, guanaco»
  • Sut'iyay (alborada) y wañuq (participio del verbo morir), lo cual significaría: «Alborada moribunda» (gramaticalmente erróneo, lo correcto sería wañuq sut'iyay)

Descripción [editar]


Tiahuanaco es una de las cultura más longevas de América del Sur, con 27 siglos y medio de duración desde el año 1500 A.C. al 1200 D.C. La urbe prehispánica de Tiwanaku fue la capital de un extenso estado andino que comprendía el territorio nombrado como Altiplano (en aquel entonces los países aún no estaban formados) que abarcó parte de Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Esta cultura se caracteriza por haber conocido el bronce, lo que le dio una gran ventaja tecnológica y militar con respecto a las otras culturas de América en aquellos tiempos; prueba de ello es que se han encontrado uniones de bronce en sus construcciones, utensilios y armas.
La capital de este imperio es Tiwanaku llamada también Taipikala; se halla 70 km al noroeste de la ciudad de La Paz, por carretera, y a una altura de 3.885 m.s.n.m. a 15 km del Lago Titicaca. Según Alan L. Kolata, arqueólogo norteamericano que realizó sucesivas excavaciones en este sitio durante los años ochenta y principios de los noventa, alrededor del año 1000 la ciudad tenía una población de 115.000 habitantes, junto con otros 250.000 en los campos circundantes.

Pero para muchos, estas cifras son muy elevadas; se dice que es más probable que la ciudad haya alcanzado en su apogeo una población de veinte o treinta mil personas. Esta cultura extendió sus dominios físicos a 600.000 km², aproximadamente.

Las características de construcción de la capital son únicas y espléndidas, confluyen en ella, arquitectos planificadores, que con un singular dibujo de líneas simples diseñaron fastuosos templos; los ingenieros calcularon las inclinaciones de los muros, y con una excelente técnica urbanística crearon redes superficiales y subterráneas de canales para eliminar las aguas pluviales y servidas.

Los picapedreros cantearon piedras de excelente oficio; los metalurgistas fabricaron planchas para los bajorrelieves iconográficos, logrando cubrir portadas de monumentos con metales áureos, que centelleaban bajo el sol. Los sabios orientaron los templos astronómicamente con una precisión asombrosa. Multitudes de hombres cortaron la piedra en lejanas canteras y luego la transportaron a la gran urbe.

Tiwanaku irradia cultura, allí se concentra el saber y dominio de la ciencia y se ama y amparan las bellas artes. La influencia de Tiwanaku se advierte en monumentos de Perú, Ecuador, y en comunidades de la isla Marajó en la desembocadura del río Amazonas. El sello de esta cultura también se encuentra en objetos cerámicos o de metal que fabrican las comunidades del norte de Chile, norte argentino, Perú, oriente boliviano, etc.

Esta cultura, considerada como la más importante del período precolombino en territorio boliviano, logró no sólo grandes avances en la ciencia y arte, sino que creó una excepcional técnica de cultivo en camellones para las tierras planas y en andenes (o terrazas) para las laderas. Sin lugar a dudas, ejerció una poderosa influencia en otras culturas.


Desarrollo estilísitco 

Artículo principal: Cultura Tiahuanaco
Se han establecido hasta el presente, de acuerdo con las excavaciones realizadas por la Dirección Nacional de Arqueología y Antropología, la división de la cultura Tiwanaku en 3 fases: Aldeano (Épocas I y II; 1500 a. C. - 45 d. C.), Urbano ( Épocas III y IV; 45 d. C. - 700 d. C.) y Expansivo (Época V; 700 d. C. - 1200 d. C.).
En el siglo II de nuestra era Tiahunaco dejo de ser la aldea concentrada de los primeros tiempos para convertirse en la gran urbe ceremonial que tiene dos centros dominantes: el conjunto de Akapana con los edificios que la rodean y el Puma-Punko situado al sud-oeste de Akapana. Ambos muestran la estructura doble de Tiahunaco, que evidencian la visión propia de la sociedad andina, división que pervive hasta la llegada de los españoles y aun después. Todas las ciudades andinas, incluyendo Cusco, se dividen en dos; Anan (los de arriba) y Urin (los de abajo).

En el siglo VIII de nuestra era, Tiahunaco se expande sobre la base de de los enclaves preexistentes, tanto en la costa como en los valles mesotermos; así mismo extiende su poderío sobre el altiplano y la sierra. Esta expansión fue posible gracias al dominio del bronce que le permitió una gran superioridad militar. La expansión se evidencia por la difusión de los símbolos y elementos Tiahunacotas, que aparece en la cerámica y los textiles de todo el ámbito conquistado. Esta expansión llega hasta el norte de Chile (San Pedro de Atacama) y muestra relaciones con la cultura de la Aguada de la Argentina, deja su huella en los valles de Cochabamba y avanza por el norte hasta la ciudad de Huari, cerca de Ayacucho; allí modalidades propias. La ciudad de Huari es un foco de expansión tiwanakoide sobre las culturas del norte de Perú. La ciudad propiamente dicha, con sus grandes murallas de piedra cortada, es diferente a Tiahunaco, con excepción del sitio de "Cheqo Wasi" cuyas cámaras, realizadas con grandes bloques, recuerdan a la urbe altiplánica. Otro tanto puede decirse de los estratos interiores, recientemente excavados, con muros de sillar pulimentado de tipo Tiahunacota. Las modalidades más conocidas de la cerámica Huari son Robles Moko, con motivos tiahuanacotas pero de formas globulares, así como los vasos de Pacheco con figuras similares a la puerta del sol. Después del siglo VIII se establece un gran imperio pan-andino que se expande hacia el pacifico y hacia el norte a través de Huari, índice sobre las culturas Moche Nazca, y al sur, a través de Tiahunaco, llega hasta el norte de Chile y el norte de Argentina. En el siglo XII el colapso es inevitable y en la región donde floreció Tiwanako aparecen arios señoríos aimaras, denominados reinos collas.[1]

" Historia de Bolivia " José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos Diego Mesa Gisbert.

Existen muchas investigaciones en las que se establecen épocas diferentes de esta cultura. Al ser tan antigua es difícil establecer años exactos. Muchos investigadores tienen en cuenta esta división mientras que muchos no la consideran válida esta hipotesis ya que tiwanaku no presenta patrones diferentes en los relives o en su arquitectura, con el paso del tiempo.


Área cívico-ceremonial de Tiahuanaco 

Vista parcial de Tiwanaku.
Constituye la parte más importante de la cultura tiwanakota y de su principal urbe. Se extiende por una superficie de 600 hectáreas aproximadamente. En esta ciudad se aprecia la magnificencia de lo que fue su arquitectura; las distintas expresiones artísticas y tecnológicas hablan por sí mismas de su elevado grado de perfección. Los grandes templos tienen el cielo por bóveda, los muros que cierran los espacios sagrados se alzan en "tabla-estacado", los segmentos de sillares se adosan a gigantescos pilares logrados con un solo bloque de piedra. Acudiendo a la construcción de varias terrazas escalonadas se construyen inmensas pirámides. Todos los templos de la urbe fueron orientados astronómicamente.
Destacan impresionantes estructuras: Kalasasaya, Templete Semisubterráneo, Kantatayita, Pirámide de Akapana, Pumapunku, Kerikala, y Putuni. El "Museo Regional de Tiwanaku" exhibe parte de una importante colección obtenida del mismo sitio, apreciándose hermosas piezas de cerámica, líticas, metálicas, artefactos fabricados en hueso, restos humanos, etc. que fueron rescatados a través de diferentes excavaciones científicas en el área.

Templo semisubterráneo 


Templete semisubterráneo.
Ésta es una de las más acabadas realizaciones arquitectónicas de la época de esplendor de Tiwanaku. Se halla a más de 2 metros por debajo del nivel del área circundante, de planta casi cuadrangular, está conformada por muros con 57 pilares sustentantes de arenisca roja y sillares del mismo material. Estos muros están adornados interiormente por 175 cabezas enclavadas, en su mayoría trabajadas en piedra caliza. Todas las cabezas son diferentes entre sí, mostrando rasgos de diversas etnias.

Se debe destacar, en este templete, el sistema de drenaje, elaborado mediante canales hechos en piedra, con un perfecto declive del 2 % que aún funciona en la actualidad, y que desembocan en un recolector.

Empotrada en el piso del templete se hallaba la mayor pieza antropomorfa, conocida como monolito "Pachamama" (o también Estela Benett), que fue llevada a La Paz y actualmente puede ser apreciada en la plaza que está junto al estadio Hernando Siles. Esta pieza, mide 7,30 m y tiene un peso aproximado de 20 Tm.
Contrastando con la perfección del conjunto y detalles de la Estela Benett, se encuentra en el Templete el "Monolito Barbado" o "KonTici Wiraqocha" (Señor de las Aguas, con barbas, y vestido con una larga saya) esculpido en roca arenisca, que se halla acompañado de otras dos estelas menores, todas excavadas en el mismo sitio.


Kantatayita (Luz del amanecer) 


En esta estructura de planta rectangular se encuentra un dintel de arco rebajado –en dura andesita gris– que es una de las piezas más extraordinarias en cuanto a sus detalles de acabado, presentando un friso con depurado trabajo iconográfico. Por sus características, es probable que esta pieza hubiera estado cubierta por planchas metálicas de oro, y que los conquistadores causaran los graves daños que evidencia, cuando extrajeron el dorado recubrimiento. Es importante señalar que esta pieza es la prueba del empleo de detalles curvos en la arquitectura de Tiwanaku.
También en este sitio se encuentra una pieza sorprendente, es una "maqueta" de alguno de los edificios de la urbe, hecha por arquitectos tiwanakotas en un enorme bloque de piedra donde se ven reproducidas pequeñas escalerillas y patios diminutos, lo que nos demuestra el altísimo grado tecnológico de esta civilización.


Pirámide de Akapana

Artículo principal: Pirámide de Akapana
Vestigios de la Pirámide de Akapana.
Dibujo de la Pirámide de Akapana.

"Akapana" es una imponente estructura piramidal, con 8.000 metros de perímetro, 7 terrazas escalonadas, 18 metros de altura. En su cima, de acuerdo a las crónicas, existían bellas edificaciones. Los muros de sostén de la primera terraza fueron revestidos con piedra almohadillada y los siguientes con sillares de litos canteados en perfecto corte; estas diferencias en cuanto a técnica constructiva, hacen presumir que la obra fue completada en mucho tiempo. En la cima existía un templete semisubterráneo que habría tenido una planta cruciforme escalonada a la manera de una cruz andina.

En el siglo XVIII, el español Oyaldeburo excavó la pirámide -en busca de tesoros- horadándola desde la cima y echando los escombros a los costados.
El acceso principal a este monumento se halla ubicado al oeste, donde existían –sobre pedestales– piezas esculpidas en basalto negro del famoso "hombre puma" denominado también "chachapuma".

Actualmente, la Pirámide de Akapana está siendo desenterrada nuevamente, tras permanecer olvidada bajo escombros durante siglos.


Kalasasaya

Artículo principal: Kalasasaya
Muro exterior del Templo de Kalasasaya.

Todos los templos de la urbe se orientan astronómicamente. Así en Kalasasaya (kala = piedra; saya o sayasta = parado) o Templo de las Piedras Paradas, se verificaban con exactitud los cambios de estaciones y el año solar de 365 días. En ambos equinoccios (otoño: 21 de marzo y primavera: 21 de septiembre) el sol nacía por el centro de la puerta principal de ingreso, a la que se accede por una magnífica escalinata. En el solsticio de invierno (21 de junio) lo hacía en el ángulo murario N.E. y en el solsticio de verano (21 de diciembre) se marcaba por el ascenso en el ángulo murario S.E. Este muro es conocido como "pared balconera" o "chunchukala".
El Templo de las Piedras Paradas cubre aproximadamente dos hectáreas y su estructura está basada en columnas de arenisca y sillares cortados, dispuestos entre éstos, sobresalen gárgolas o goteros de desagüe para las aguas de lluvia.
En el interior pueden verse los restos de lo que habrían sido pequeñas habitaciones semi-subterráneas dispuestas de manera que se localizaban siete a cada lado del patio. En el recinto existe un muro cuya base es de sillares de arenisca que logra cerrar los sectores este, norte y sur, dejando a ambos costados una especie de atrio que separa el recinto central o "ceremonial". En este segundo muro, hacia el lado norte, se observan dos bloques en los que, en su tercio superior, se practicó un orificio que imita, a escala, un aparato auditivo humano, y mediante el cual se pueden escuchar ruidos o conversaciones que se producen en sitios alejados. Estos "amplificadores de sonidos" nos permiten deducir que en el mundo precolombino se conocía y aplicaba la acústica.

En Kalasasaya existen tres importantes esculturas: la Estela Ocho (Ponce), el monolito El Fraile y la Puerta del Sol. En el monolito Ponce se aprecian finos grabados iconográficos como hombres alados, peces, cabezas de puma o de camélidos, cóndores, águilas, símbolos escalonados; en el más puro arte tiwanakota. La estela "El Fraile" no está adornada, es una pieza labrada en arenisca veteada, mostrando un enigmático personaje que lleva un báculo y un keru en las manos; porta una faja ventral donde se aprecian algunas huellas en relieve de cangrejos.

La Puerta del Sol 

Artículo principal: Puerta del Sol (Tiwanaku)
Puerta del Sol.
Este hermoso portal lítico –trabajado en un solo bloque de piedra andesita de aproximadamente 10 Tn. de peso– no fue, en el pasado, una pieza aislada sino, más bien, parte de una edificación mayor que pudo ubicarse en la cima de la Pirámide de Akapana o en el mismo kalasasaya, donde existen varias piezas del mismo material que esta puerta.

Putuni 

Llamada también "Putuputuni" = (donde hay huecos) se conoce como el "Palacio de los Sarcófagos". Presenta una planta rectangular, con una plataforma de 1,20 m. de alto. En los muros interiores se encuentran cámaras funerarias con acceso al patio central. Es notable en estas cámaras, el sistema de cerramiento que consiste en una "puerta corrediza" de piedra, que se desliza al ser humedecido el piso.

La entrada muestra rebajes escalonados que terminan en un pórtico (hoy desmantelado). En la parte oeste de la plataforma y a una profundidad de unos dos metros existen canales matrices que probablemente servían para evacuar aguas servidas y que conformaban uno de los más perfectos sistemas de alcantarillado.
Pumapunku es un área aproximada de dos hectáreas; se trata de una estructura piramidal a base de tres plataformas conformadas mediante sillares labrados, la planta es rectangular con dos aletas que se extienden de norte a sur en su sector este.

Esta edificación se erigió al finalizar el período clásico de Tiwanaku, ya que la técnica es mucho más depurada y evolucionada que el de otras construcciones, destacando el impecable manejo del material lítico.

En la parte superior de esta monumental edificación, se halla un pequeño templete con sus respectivos canales de desagüe. Hacia el oeste se observan los restos de lo que fue una escalinata de acceso. El recinto principal se halla en el sector noroeste, que aún tiene restos de una estructura ciclópea probablemente conformada por cuatro habitaciones, cada una de ellas con portadas talladas en andesita, similares a la Puerta del Sol.

Sobresale en este recinto ceremonial la presencia de grapas y anillos de cobre arsenical utilizados para la unión de los elementos constructivos, tanto en el sistema de canales de drenaje comno en el refuerzo de las plataformas. El piso circundante al templo fue hecho con una capa de arcilla coloreada con ocre rojizo.
Este colosal monumento, fue objeto de un saqueo inmisericorde desde la época de los incas, más acenfeaspo de la colonia y la República.

Fuente Wikipedia

El diluvio. En busca de la Atlantida

La Atlántida por Platón

 










Fragmento del Texto TIMEO de Platón referido a la Atlántida
 
Al principio del Diálogo, Sócrates menciona la discusión del día anterior sobre la sociedad "perfecta", (Platón hace aquí referencia a su obra "La República", escrita unos años antes). Sócrates, ante las discusiones hipotéticas de sus estudiantes, les propone una tarea: ejemplificar la perfección de una sociedad que vive de acuerdo con los preceptos expuestos en "La República" y que entabla una guerra justa.
Critias responde diligentemente a la sugerencia del maestro e inicia su explicación:

CRI
.-- Escucha, entonces, Sócrates, un relato muy extraño, pero absolutamente verdadero, tal como en una ocasión lo relataba Solón, el más sabio de los siete, que era pariente y muy amigo de mi bisabuelo Drópida, como él mismo afirma en muchos pasajes de su obra poética. Le contó a Critias, nuestro abuelo, que de viejo nos lo relataba a nosotros, que grandes y admirables hazañas antiguas de esta ciudad habían desaparecido a causa del tiempo transcurrido y la destrucción de sus habitantes, y, de todas, una, la más extraordinaria, convendría que ahora a través del recuerdo te la ofreciéramos como presente, para elevar al mismo tiempo loas a la diosa con justicia y verdad en el día de su fiesta nacional, como si le cantáramos un himno.

SÓC.-- Bien dices. Pero, por cierto, ¿no explicaba Critias cuál era esta hazaña que, según la historia de Solón, no era una mera fábula, sino que esta ciudad la realizó efectivamente en tiempos remotos?

CRI.--Te la diré, aunque escuchada como un relato antiguo de un hombre no precisamente joven. Pues entonces Critias, así decía, tenía ya casi noventa años y yo, a lo sumo diez. Era, casualmente, la Kureotis, el tercer día de los Apaturia. A los muchachos les sucedió lo que es siempre habitual en esa fiesta y lo era también entonces. Nuestros padres hicieron certámenes de recitación. Se declamaron poemas de muchos poetas y, como en aquella época los de Solón eran recientes, muchos niños los cantamos. Uno de los miembros de la fratría, sea que lo creía realmente o por hacerle un cumplido a Critias, dijo que si bien Solón le parecía muy sabio en todos los otros campos, en la poesía lo tenía por el más libre de todos los poetas. El anciano, entonces --me acuerdo con gran claridad-- se puso muy contento y sonriendo dijo: "¡Ay Aminandro!, ¡ojalá la poesía no hubiera sido para él una actividad secundaria! Si se hubiera esforzado como los otros y hubiera terminado el argumento que trajo de Egipto y, si, al llegar aquí, las contiendas civiles y otros males no lo hubieran obligado a descuidar todo lo que descubrió allí, ni Hesíodo ni Homero, en mi opinión, ni ningún otro poeta jamás habría llegado a tener una fama mayor que la suya". "¿Qué historia era, Critias?", preguntó el otro. "La historia de la hazaña más importante y, con justicia, la más renombrada de todas las realizadas por nuestra ciudad, pero que no llegó hasta nosotros por el tiempo transcurrido y por la desaparición de los que la llevaron a cabo", dijo el anciano. "Cuenta desde el comienzo", exclamó el otro, "qué decía Solón, y cómo y de quiénes la había escuchado como algo verdadero".

"En Egipto", comenzó Critias, "donde la corriente del Nilo se divide en dos en el extremo inferior del Delta, hay una región llamada Saítica, cuya ciudad más importante, Sais --de donde, por cierto, también era el rey Amasis--, tiene por patrona una diosa cuyo nombre en egipcio es Neith y en griego, según la versión de aquellos, Atenea. Afirman que aprecian mucho a Atenas y sostienen que en cierta forma están emparentados con los de esta ciudad. Solón contaba que cuando llegó allí recibió de ellos muchos honores y que, al consultar sobre las antigüedades a los sacerdotes que más conocían el tema, descubrió que ni él mismo ni ningún otro griego sabía, por decir así, prácticamente nada acerca de esos asuntos. En una ocasión, para entablar conversación con ellos sobre esto, se puso a contar los hechos más antiguos de esta ciudad, la historia de Foroneo, del que se dice que es el primer hombre, y de Níobe y narró cómo Deucalión y Pirras sobrevivieron después del diluvio e hizo la genealogía de sus descendientes y quiso calcular el tiempo transcurrido desde entonces recordando cuántos años había vivido cada uno. En ese instante, un sacerdote muy anciano exclamó: '¡Ay!, Solón, Solón, ¡los griegos seréis siempre niños!, ¡no existe el griego viejo!' Al escuchar esto, Solón le preguntó: '¿Por qué lo dices? 'Todos', replicó aquél, 'tenéis almas de jóvenes, sin creencias antiguas transmitidas por una larga tradición y carecéis de conocimientos encanecidos por el tiempo. Esto se debe a que tuvieron y tendrán lugar muchas destrucciones de hombres, las más grandes por fuego y agua, pero también otras menores provocadas por otras innumerables causas. Tomemos un ejemplo, lo que se cuenta entre vosotros de que una vez Faetón, el hijo del Sol montó en el carro de su padre y, por no ser capaz de marchar por el sendero paterno, quemó lo que estaba sobre la tierra y murió alcanzado por un rayo. La historia, aunque relatada como una leyenda, se refiere, en realidad, a una desviación de los cuerpos que en el cielo giran alrededor de la tierra y a la destrucción, a grandes intervalos, de lo que cubre la superficie terrestre por un gran fuego. Entonces, el número de habitantes de las montañas y de lugares altos y secos que muere es mayor que el de los que viven cerca de los ríos y el mar. El Nilo, salvador nuestro en otras ocasiones, también nos salva entonces de esa desgracia. Pero cuando los dioses purifican la tierra con aguas y la inundan, se salvan los habitantes de las montañas, pastores de bueyes y cabras, y los que viven en vuestras ciudades son arrastrados al mar por los ríos. En esta región, ni entonces ni nunca fluye el agua de arriba sobre los campos, sino que, por el contrario, es natural que suba, en su totalidad, desde el interior de la tierra. Por ello se dice que lo que aquí se conserva es lo más antiguo. En realidad, sin embargo, en todas las regiones en las que no se da un invierno riguroso y un calor extremo, la raza humana, en mayor o menor número, está siempre presente. Desde antiguo registramos y conservamos en nuestros templos todo aquello que llega a nuestros oídos acerca de lo que pasa entre vosotros, aquí o en cualquier otro lugar, si sucedió algo bello, importante o con otra peculiaridad. Contrariamente, siempre que vosotros, o los demás, os acabáis de proveer de escritura y de todo lo que necesita una ciudad, después del período habitual de años, os vuelve a caer, como una enfermedad, un torrente celestial que deja sólo a los iletrados e incultos, de modo que nacéis de nuevo, como niños, desde el principio, sin saber nada ni de nuestra ciudad ni de lo que ha sucedido entre vosotros durante las épocas antiguas. Por ejemplo, Solón, las genealogías de los vuestros que acabas de exponer poco se diferencian de los cuentos de niños, porque, primero, recordáis un diluvio sobre la tierra, mientras que antes de él habían sucedido muchos y, en segundo lugar, no sabéis ya que la raza mejor y más bella de entre los hombres nació en vuestra región, de la que tú y toda la ciudad vuestra descendéis ahora, al quedar una vez un poco de simiente. Lo habéis olvidado porque los que sobrevivieron ignoraron la escritura durante muchas generaciones. En efecto, antes de la gran destrucción por el agua, la que es ahora la ciudad de los atenienses era la mejor en la guerra y la más absolutamente obediente de las leyes. Cuentan que tuvieron lugar las hazañas más hermosas y que se dio la mejor organización política de todas cuantas hemos recibido noticia bajo el cielo.' Solón solía decir que al escucharlo se sorprendió y tuvo muchas ganas de conocer más, de modo que pidió que le contara con exactitud todo lo que los sacerdotes conservaban de los antiguos atenienses. El sacerdote replicó: 'Sin ninguna reticencia, oh Solón, lo contaré por ti y por vuestra ciudad, pero sobre todo por la diosa a la que tocó en suerte vuestra patria y también la nuestra y las crió y educó, primero aquélla, mil años antes, después de recibir simiente de Gea y Hefesto, y, más tarde, ésta. Los escritos sagrados establecen la cantidad de ocho mil años para el orden imperante entre nosotros. Ahora, te haré un resumen de las leyes de los ciudadanos de hace nueve mil años y de la hazaña más heroica que realizaron. Más tarde, tomaremos con tranquilidad los escritos mismos y discurriremos en detalle y ordenadamente acerca de todo. En cuanto a las leyes, observa las nuestras, pues descubrirás ahora aquí muchos ejemplos de las que existían entonces entre vosotros. En primer lugar, el que la casta de los sacerdotes esté separada de las otras; después, lo de los artesanos, el que cada oficio trabaje individualmente sin mezclarse con el otro, ni tampoco los pastores, los cazadores ni los agricultores.

En particular, supongo que habrás notado que aquí el estamento de los guerreros se encuentra separado de los restantes y que sólo tiene las ocupaciones guerreras que la ley le ordena. Además, la manera en que se arman con escudos y espadas, que fuimos los primeros en utilizar en Asia tal como la diosa los dio a conocer por primera vez en aquellas regiones entre vosotros. También, ves, creo, cuánto se preocupó nuestra ley desde sus inicios por la sabiduría pues, tras descubrirlo todo acerca del universo, incluidas la adivinación y la medicina, lo trasladó de estos seres divinos al ámbito humano para salud de éste y adquirió el resto de los conocimientos que están relacionados con ellos. En aquel tiempo, pues, la diosa os impuso a vosotros en primer lugar todo este orden y disposición y fundó vuestra ciudad después de elegir la región en que nacisteis porque vio que la buena mezcla de estaciones que se daba en ella podría llegar a producir los hombres más prudentes. Como es amiga de la guerra y de la sabiduría, eligió primero el sitio que daría los hombres más adecuados a ella y lo pobló. Vivíais, pues, bajo estas leyes y, lo que es más importante aún, las respetabais y superabais en virtud a todos los hombres, como es lógico, ya que erais hijos y alumnos de dioses. Admiramos muchas y grandes hazañas de vuestra ciudad registradas aquí, pero una de entre todas se destaca por importancia y excelencia. En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme. En dicha isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia. Toda esta potencia unida intentó una vez esclavizar en un ataque a toda vuestra región, la nuestra y el interior de la desembocadura. Entonces, Solón, el poderío de vuestra ciudad se hizo famoso entre todos los hombres por su excelencia y fuerza, pues superó a todos en valentía y en artes guerreras, condujo en un momento de la lucha a los griegos, luego se vio obligada a combatir sola cuando los otros se separaron, corrió los peligros más extremos y dominó a los que nos atacaban. Alcanzó así una gran victoria e impidió que los que todavía no habían sido esclavizados lo fueran y al resto, cuantos habitábamos más acá de los confines heráclidas, nos liberó generosamente. Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar. Por ello, aún ahora el océano es allí intransitable e inescrutable, porque lo impide la arcilla que produjo la isla asentada en ese lugar y que se encuentra a muy poca profundidad". 
 
 
Fragmento del CRITIAS de Platón, referido a la Atlántida.
En esta obra, inacabada, Critias habla con Sócrates, retomando el tema de la sociedad ideal de la Atlántida, aportando una descripción de ella: 
 
CRIT. --Tal como dije antes acerca del sorteo de los dioses -que se distribuyeron toda la tierra, aquí en parcelas mayores, allí en menores e instauraron templos y sacrificios para sí-, cuando a Posidón le tocó en suerte la isla de Atlántida la pobló con sus descendientes, nacidos de una mujer mortal en un lugar de las siguientes características. El centro de la isla estaba ocupado por una llanura en dirección al mar, de la que se dice que era la más bella de todas, y de buena calidad, y en cuyo centro, a su vez, había una montaña baja por todas partes, que distaba unos cincuenta estadios del mar. En dicha montaña habitaba uno de los hombres que en esa región habían nacido de la tierra, Evenor de nombre, que convivía con su mujer Leucipe. Tuvieron una única hija, Clito, cuando la muchacha alcanza la edad de tener un marido, mueren su padre y su madre. Posidón la desea y se une a ella, y, para defender bien la colina en la que habitaba, la aísla por medio de anillos alternos de tierra y mar de mayor y menos dimensión: dos de tierra y tres de mar en total, cavados a partir del centro de la isla, todas a la misma distancia por todas partes, de modo que la colina fuera inaccesible a los hombres.
Entonces todavía no había barcos ni navegación. Él mismo, puesto que era un Dios, ordenó fácilmente la isla que se encontraba en el centro: hizo subir dos fuentes de aguas subterráneas a la superficie -una fluía caliente del manantial y la otra fría- e hizo surgir de la tierra alimentación variada y suficiente. Engendró y crió cinco generaciones de gemelos varones, y dividió toda la isla de Atlántida en diez partes, y entregó la casa materna y la parte que estaba alrededor, la mayor y mejor, al primogénito de los mayores y lo nombró rey de los otros. A los otros los hizo gobernantes y encargó a cada uno el gobierno de muchos hombres y una región de grandes dimensiones. A todos les dio nombres: el mayor y rey, aquel del cual la isla y todo el océano llamado Atlántico tienen un nombre derivado; porque el primero que reinaba entonces llevaba el nombre de Atlante. Al gemelo que nació después de él, al que tocó en suerte la parte externa de la isla, desde las columnas de Heracles hasta la zona denominada ahora en aquel lugar Gadirica, le dio en griego el nombre de Eumelo, pero en la lengua de la región, Gadiro. Su nombre fue probablemente el origen del de esa región. A uno de los que nacieron en segundo lugar lo llamó Anferes, al otro, Evemo. Al que nació primero de los terceros le puso el nombre de Mneseo y al segundo, Autóctono. Al primero del cuarto par le dio el nombre de Elasipo, y el de Méstor al posterior. Al mayor del quinto par de gemelos le puso el nombre de Azaes y al segundo, el de Diáprepes. Todos estos y sus descendientes vivieron allí durante muchas generaciones y gobernaron muchas otras islas en el océano y también dominaron las regiones interiores hacia aquí, como ya se dijo antes, hasta Egipto y Etruria.

La estirpe de Atlas llega a ser numerosa y distinguida. El rey más anciano transmitía siempre al mayor de sus descendientes la monarquía, y la conservaron a lo largo de muchas generaciones. Poseían tan gran cantidad de riquezas como no tuvo nunca antes una dinastía de reyes ni es fácil que llegue a tener en el futuro y estaban provistos de todo de lo que era necesario proveerse en la ciudad y en el resto del país. En efecto, aunque importaban mucho del exterior a causa de su imperio, la mayoría de las cosas necesarias para vivir las proporcionaba la isla. En primer lugar, todo lo que, extraído por la minería, era sólido o fusible, y lo que ahora sólo nombramos -entonces era más que un nombre la especie del oricalco que se extraía de la tierra en muchos lugares de la isla, el más valioso de todos los metales entre los de entonces, con la excepción del oro- y todo lo que proporciona el bosque para los trabajos de los carpinteros, ya que todo lo producían de manera abundante y alimentaba, además, suficientes animales domésticos y salvajes. En especial, la raza de los elefantes era muy numerosa en ella. También tenía comida el resto de los animales que se alimenta en los pantanos, lagunas y ríos y los que pacen en las montañas y en las llanuras, para todos había en abundancia y así también para este animal que es por naturaleza el mayor y el que más come. Además, producía y criaba bien todo lo fragante que hoy da la tierra en cualquier lugar, raíces, follaje, madera, y jugos, destilados, sea de flores o frutos. Pero también el fruto cultivado, el seco, que utilizamos para alimentarnos y cuanto usamos para comida -denominamos legumbres a todas sus clases- y todo lo que es de árboles y nos da bebidas, comidas y aceites, y el que usamos por solaz y placer y llega a ser difícil de almacenar, el fruto de los árboles frutales, y cuantos presentamos como postres agradables al enfermo para estímulo de su apetito, la isla divina que estaba entonces bajo el sol, producía todas estas cosas bellas y admirables y en una cantidad ilimitada. Como recibían todas estas cosas de la tierra, construyeron los templos, los palacios reales, los puertos, los astilleros, y todo el resto de la región, disponiéndolo de la manera siguiente.

En primer lugar, levantaron puentes en los anillos de mar que rodeaban la antigua metrópoli para abrir una vía hacia el exterior y hacia el palacio real. Instalaron directamente desde el principio el palacio real en el edificio del Dios y de sus progenitores y, como cada uno, al recibirlo del otro, mejoraba lo que ya estaba bien, superaba en lo posible a lo anterior, hasta que lo hicieron asombroso por la grandeza y belleza de las obras. A partir del mar, cavaron un canal de trescientos pies de ancho, cien de profundidad y una extensión de cincuenta estadios hasta el anillo exterior y allí hicieron el acceso del mar al canal como a un puerto, abriendo una desembocadura como para que pudieran entrar las naves más grandes. También abrieron, siguiendo la dirección de los puentes, los círculos de tierra que separaba los de mar, lo necesario para que los atravesara un trirremes, y cubrieron la parte superior de modo que el pasaje estuviera debajo, pues los bordes de los anillos de tierra tenían una altura que superaba suficientemente al mar. El anillo mayor, en el que habían vertido el mar por medio de un canal, tenía tres estadios de ancho. El siguiente de tierra era igual a aquel. De los segundos, el líquido tenía un ancho de dos estadios y el seco era, otra vez, igual al líquido anterior. De un estadio era el que corría alrededor de la isla que se encontraba en el centro. La isla, en la que estaba el palacio real, tenía un diámetro de cinco estadios. Rodearon ésta, las zonas circulares y el puente, que tenía una anchura de cien pies, con una muralla de piedras y colocaron sobre los puentes, en los pasajes del mar, torres y puertas a cada lado. Extrajeron la piedra de debajo de la isla central y de debajo de cada una de las zonas circulares exteriores e interiores; las piedras eran de color blanco, negro y rojo. Cuando los extranjeros, construyeron dársenas huecas dobles en el interior, techadas con la misma piedra. Unas casas eran simples, otras mezclaban las piedras y las combinaban de manera variada para su solaz, haciéndolas naturalmente placenteras. Recubrieron de hierra, al que usaban como si fuera pintura, todo el recorrido de la muralla que circundaba el anillo exterior fundieron casiterita sobre la muralla de la zona interior, y oricalco, que poseía unos resplandores de fuego, sobre la que se encontraba alrededor de la Acrópolis El palacio dentro de la Acrópolis estaba dispuesto de la siguiente manera. En el centro, habían consagrado un templo inaccesible a Clito y Posidón, rodeado de una valla de oro: ese era el lugar en el que al principio concibieron y engendraron la estirpe de las diez familias reales. De las diez regiones enviaban cada año hacia allí frutos de la estación como ofrendas para cada uno de ellos. Había un templo de Posidón de un estadio de longitud y trescientos pies de ancho. Su altura parecía proporcional a estas medidas, puesto que tenía una forma algo bárbara. Recubrieron todo el exterior del templo de plata, excepto las cúpulas, que revistieron de oro. En el interior, el techo de marfil, entremezclado con oro, plata y oricalco, tenía una apariencia multicolor. Revistieron las paredes, columnas y pavimento de oricalco. Dentro del templo colocaron imágenes de oro: El dios de pie sobre un carro llevaba las riendas de seis caballos alados y tocaba, a causa de su altura, el techo con la cabeza; lo rodeaban cien nereidas sobre delfines -pues los de aquel entonces creían que eran tantas. En el interior había muchas otras estatuas que eran exvotos de particulares. Afuera, alrededor del templo, había estatuas de oro de todos, de las mujeres y de los hombres que habían pertenecido a la familia de los diez reyes, así como muchos otros exvotos grandes de los reyes y de particulares de la ciudad y de todas las regiones exteriores que dominaron. Había un altar que concordaba en su grandeza y su manufactura con esta construcción. El palacio, igualmente, se adecuaba a la grandeza del Imperio, así como al orden alrededor del templo. Para utilizar las fuentes de agua fría y caliente que por naturaleza tenían una abundante cantidad de agua en sabor y calidad excelente para el uso, construyeron alrededor edificios, hicieron plantaciones de árboles adecuadas a las aguas, levantaron cisternas al aire libre e invernales cubiertas para los baños calientes -aparte las reales, las públicas y las privadas, además de otras para mujeres y otras para caballos y el resto de los animales de tiro- y ordenaron convenientemente cada una de ellas. Dirigieron la corriente de agua hacia el bosque sagrado de Posidón -múltiples y variados árboles de belleza y altura sobrenatural por la calidad de la tierra- y hacia los círculos exteriores por medio de canales que seguían la dirección de los puentes. Habían construido en aquel lugar muchos templos para muchos dioses, muchos jardines y muchos gimnasios, unos de hombres, otros, separados, de caballos, en las dos islas de los anillos. Además, en el centro de la isla mayor había un hipódromo de un estadio de ancho colocado aparte, cuya extensión permitía que los caballos compitiesen libremente todo el perímetro. Alrededor de este había, aquí y allí, casas de guardia para la mayoría de guardianes. La guardia de los más fieles estaba dispuesta en el anillo más pequeño y más cercano a la acrópolis y a los que más se distinguían en su fidelidad les habían dado casas dentro de la acrópolis en torno a los reyes. Los astilleros estaban llenos de trirremes y de todos los artefactos correspondientes, todo adecuadamente preparado. Los alrededores de la casa de los reyes estaban arreglados de la siguiente manera: cuando se atravesaban los puertos desde afuera -que eran tres- una muralla se extendía en círculo, a partir del mar -a cincuenta estadios por todas partes el anillo mayor y de su puerto- y se cerraba en la desembocadura del canal en el mar. Muchas casas poblaban densamente toda esta zona; la entrada del mar y el puerto mayor estaban llenos de barcos y comerciantes llegados de todas partes que, por su multitud, ocasionaban vocerío, ruido y bullicio variado de día y de noche.
Ahora ya tenemos recordados la ciudad y los alrededores de la antigua edificación, tal y como se describieron entonces. Debemos intentar recordar el resto de la región, como era su naturaleza y su forma en que estaba ordenado. En primer lugar, se decía que todo el lugar era muy alto y escarpado desde el mar, pero que los alrededores de la ciudad eran llanos, suaves y planos, circundados a su vez de montañas que llegaban hasta el mar. Esta llanura era de forma oblonga y tenía por un lado tres mil estadios y dos mil en el centro desde el mar hacía arriba. Esta zona de la isla estaba de cara al viento sur, de espaldas a la constelación de la Osa y protegida por el viento del norte. Entonces se loaba que las montañas que la rodeaban superaban por su número, grandeza y belleza a todas las que hay ahora y que tenían en ellas muchas ricas aldeas de vecinos, ríos, lagos y prados que daban alimento suficiente a todos los animales, domésticos y salvajes, bosques variados en cantidad y especie que proveían abundantemente para todas y cada una de las obras. La naturaleza y muchos reyes, con su largo esfuerzo, habían conformado la llanura de la siguiente manera. En su mayor parte era un cuadrilátero rectangular, y lo que faltaba para formarlo lo había corregido por medio de una fosa cavada a su alrededor. Aunque la profundidad, ancho y longitud que les atribuyeron eran tan grandes, sin contar con las otras obras, que resultaba increíble para algo hecho por las manos del hombre, debemos decir los que escuchamos. Habían cavado una profundidad de cien pies; el ancho era en todos lados de un estadio y, como había sido cavada alrededor de toda la llanura, llegaba a la ciudad por ambos lados y allí dejaba fluir el agua al mar. Desde su parte superior habían abierto canales rectos de cien pies de ancho que corrían a lo ancho de la llanura hasta desembocar nuevamente en la fosa que daba al mar y distaban entre sí cien estadios de distancia uno de otro. Así bajaban a la ciudad la madera de las montañas y proveían con barcos el resto de los productos estacionales, ya que habían abierto comunicaciones transversales de unos canales a otros y hacia la ciudad. Cosechaban la tierra dos veces por año, en invierno con las aguas provenientes de Zeus, y en verano conducían desde los canales las corrientes que produce la tierra.

En cuanto número, estaba dispuesto que cada distrito de la llanura con hombres útiles para la guerra proveyera un jefe. La extensión del distrito era de diez veces diez estadios y los distritos era sesenta mil. Se decía que la cantidad de hombres de la montaña y del resto de la región era innumerable; todos estaban distribuidos en estos distritos y asignados a jefes según las zonas y las aldeas. Estaba reglamentado que cada jefe proveyera en caso de guerra la sexta parte de un carro de guerra hasta diez mil carros, dos caballos y jinetes, además de un par de caballos sin carro, un infante con escudo pequeño y el guerrero que lucha sobre el carro y conduce los dos caballos, dos hoplitas, arqueros y honderos, también dos cada uno, lanzadores de piedras y lanceros con armamento ligero, tres cada uno, y cuatro marineros para cubrir la tripulación de mil doscientas naves. Así estaba dispuesto lo concerniente a la guerra en la ciudad real, lo de las nueve restantes lo estaba de otra manera que llevaría mucho tiempo relatar.

Lo relativo a los puestos de gobierno y los honores estuvo ordenado desde el principio de la siguiente manera. Cada uno de los diez reyes imperaba sobre los hombres y sobre la mayoría de las leyes en su parte y en su ciudad, y castigaba y mataba a quien quería. El gobierno y la comunidad de los reyes se regían por las disposiciones de Posidón tal como se las transmitía la constitución y las leyes escritas por los primeros reyes en una columna de oricalco que se encontraba en el centro de la isla en el templo de Posidón, dónde se reunían, bien cada lustro, bien, de manera alternativa, cada seis años, ara honrar igualmente lo par y lo impar. En las reuniones, deliberaban sobre los asuntos comunes e investigaban si alguno había infringido algo y lo sometían a juicio. Cuando iban a dar veredicto se daban primero las siguientes garantías unos a otros. Rogaban a Posidón que tomara la ofrenda sacrificial que le agradara de entre los toros sueltos en su templo y ellos, que eran sólo diez lo cazaban sin hierro, con maderas y redes. Al que atrapaban lo conducían hacia la columna y lo degollaban encima de ella haciendo votos por las leyes escritas. En la columna, junto a las leyes, había un juramento que proclamaba grandes maldiciones para os que las desobedecieran. Tras hacer el sacrificio según sus leyes y ofrecer todos los miembros del toro, llenaban una cratera y vertían en ella un coagulo de sangre por cada uno. El resto lo arrojaban al fuego una vez que habían limpiado la columna. Luego, mientras extraían sangre de la cratera con fuentes doradas y hacían una libación sobre el fuego, juraban juzgar según las leyes de la columna y castigar si alguien hubiera infringido algo antes, y, además, no infringir intencionalmente en el futuro ninguna de las leyes escritas, ni gobernar ni obedecer a ningún gobernante, excepto aquel que ordenara según las leyes del padre. Una vez que cada uno de ellos hubo prometido esto de sí y de su estirpe, bebido y dedicado la fuente como exvoto en el templo del dios y se hubo ocupado de la comida y de las otras necesidades, cuando llegaba la oscuridad y se había enfriado el fuego sacrificial se vestían con un bellísimo vestido púrpura y se sentaban en el suelo junto a las ascuas del juramento sacrificial. Durante la noche, tras apagar el fuego que se encontraba alrededor del templo, eran juzgados y juzgaban si alguien acusaba a alguno de ellos de haber infringido alguna ley. Cuando terminaban de juzgar, ala hacerse de día, escribían los juicios en una tablilla de oro y la ofrendaban como recuerdo junto con las vestimentas. Había muchas otras leyes especiales acerca de los honores de cada uno de los reyes; lo más importante: no atacarse nunca unos a otros y ayudarse todos en caso de que alguien intentara destruir la estirpe real en alguna de sus ciudades, y tomar en común, como antes, las determinaciones concernientes a la guerra y a otras actividades, bajo la conducción de la estirpe de Atlante. Ningún rey podía matar a ninguno de su parientes, si no contaba con la aprobación de más de la mitad de los diez.

Según el relato, tan gran potencia y de tales características existentes entonces en aquellas zonas ordenó y envió el Dios contra nuestras tierras por la siguiente razón. Durante muchas generaciones, mientras la naturaleza del Dios era suficientemente fuerte, obedecían las leyes y estaban bien dispuestas hacia lo divino emparentado con ellos. Poseían pensamientos verdaderos y grandes en todo sentido, ya que aplicaban la suavidad junto con la prudencia a los avatares que siempre ocurren y unos a otros, por lo que excepto la virtud, despreciaban todo lo demás, tenían en poco las circunstancias presentes y soportaban con facilidad, como una molestia, el peso del oro y de las otras posiciones. No se equivocaban, embriagados por la vida licenciosa, ni perdían el dominio de sí a causa de la riqueza, sino que, sobrios, reconocían con claridad que todas estas cosas crecen de la amistad unida a la virtud común, pero que con la persecución y la honra de los bienes exteriores, estos decaen y se destruye la virtud con ellos. Sobre la base de tal razonamiento y mientras permanecía la naturaleza divina, prosperaron todos sus bienes, que describimos antes. Más cuando se agotó en ellos la parte divina porque se había mezclado muchas veces con muchos mortales y predominó el carácter humano, ya no pudieron soportar las circunstancias que los rodeaban y se pervirtieron, y al que los podía observar les parecían desvergonzados, ya que habían destruido lo más bello de entre lo más valioso, y los que no pudieron observare la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusta soberbia y de poder. El Dios de Dioses Zeus, que reina por medio de leyes puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia. Reunió a todos los dioses en su mansión más importante, la que, instalada en el centro del universo, tiene vista a todo lo que participa de la generación y, tras reunirlos, dijo...
 
(El texto termina así, abruptamente, al parecer no pudo terminarlo o nos ha llegado incompleto).

Erich Von Daniken




Erich Anton Paul von Däniken (nacido el 14 de abril de 1935) es un escritor suizo en lengua alemana. Conocido por haber difundido la teoría de que la Tierra habría sido visitada por extraterrestres en el pasado.
Es un prolífico escritor, estimándose unas ventas de más de 63 millones de ejemplares de sus 26 libros, que han sido traducidos a 32 idiomas. Popularizando sus teorías a través de sus múltiples libros, vídeos y programas para televisión. Su influencia se ha dejado sentir también, en el campo de la ciencia ficción y en el movimiento New Age.

La labor de Erich von Däniken es criticada tanto por científicos como desde diferentes posiciones religiosas, ya que va en contra de las teorías aceptadas, al poner en tela de juicio los elementos básicos del origen de las religiones, al cuestionar tanto el origen humano, como el divino de muchas de las religiones, atribuyéndole su creación a entidades no humanas que según el autor, habrían llegado a la Tierra en diversas épocas de la historia.
Básicamente Von Däniken da explicaciones inusuales a determinadas características de piezas arqueológicas, cuyo origen según él no estaría suficientemente documentado por la arqueología académica. Dichas explicaciones se basan en premisas no demostradas por la ciencia, como es la existencia de vida extraterrestre inteligente que pudiera en algún momento del pasado haber viajado por el espacio hasta nuestro planeta. Por esta razón no se le considera un científico.
Un ejemplo típico serían unas figuras sudamericanas preincaicas de 3.000 años de antigüedad grabadas en oro que representan lo que para los científicos sería arte plástico inspirado en formas de insectos. Sin embargo para Von Däniken estos «insectos» poseerían lo que él ve como sillas de pilotos, y estabilizadores verticales y horizontales, con lo cual le parece más lógico deducir que se trataría no de insectos sino de aviones similares a los modernos, que los antiguos artistas debieron de conocer a través de su interacción con una cultura tecnológicamente mucho más avanzada de origen presumiblemente alienígena. Debido a su teoría, en 1991 se le otorgó el premio Ig Nobel de Literatura, por su libro ¿Carros de los Dioses?; por explicar cómo la civilización ha sido influenciada por "antiguos astronautas" del espacio.

Obras de Erich Von Däniken 

Estas son las obras de Erich Von Däniken publicadas en español (entre paréntesis el año de la primera edición):
  • Recuerdos del futuro : Enigmas insondables del pretérito (1970).
  • Regreso a las estrellas (1971).
  • El oro de los dioses (1974).
  • El mensaje de los dioses (1975).
  • Las apariciones (1975).
  • La respuesta de los dioses (1978).
  • Profeta del pasado (1979).
  • Atlántida: experimentos con hombres y monstruos (1979).
  • Testigo de los dioses (1980).
  • El motín de los titanes (1980).
  • La guerra de los carros de fuego : reportaje de una invasión (1980).
  • Viaje a Kiribati (1981).
  • El hundimiento de la Atlántida (1981).
  • La destrucción de Sodoma y Gomorra (1981).
  • La estrategia de los dioses: la octava maravilla (1982).
  • El día en que llegaron los dioses (1985).
  • ¿En qué me he equivocado? : nuevos recuerdos del futuro (1986).
  • Todos somos hijos de Dios (1988).
  • Los ojos de la esfinge : nuevos descubrimientos sobre el antiguo Egipto Faraónico (1992).
  • El retorno de los dioses (1997).
  • La respuesta de los dioses : evidencias y comprobaciones en 5 continentes (2003).
  •    
     
    La nave de los dioses



Descargar aquí
http://rapidlibrary.com/index.php?q=la+nave+de+lo+dioses

 Recuerdos del futuro

Documental basado en el libro homónimo del investigador Erich Von Däniken para hacerse una de las preguntas más fascinantes de la historia: ¿fuimos visitados por extraterrestres en nuestro lejano
pasado? ¿Será posible que ellos hayan sido los 'dioses' que abundan en las mitologías de todo el mundo? Aún cuando el estilo del documental suene hoy algo anticuado (tiene más de treinta años) su
tema sigue siendo provocador.

Titulo: Recuerdos del futuro / Chariots of the Gods
Año: 1970
Genero: Documental
Duracion: 1:22
Resolucion: Video 544 x 400
Idioma: Español de españa
Nacionalidad: Alemania





Fernando Jiménez del Oso entrevista a Erich von Däniken


Fernando Jiménez del Oso entrevista a Erich von Däniken 2/3
Fernando Jiménez del Oso entrevista a Erich von Däniken 3/3

Nassim Haramein

http://humantwopointzero.files.wordpress.com/2009/07/nassim-haramein.jpg
 
Nassim Haramein (nacido en 1962 en Ginebra, Suiza) es un conferenciante aficionado a la ciencia, la historia y la filosofía.

Es conocido por su búsqueda y construcción de una teoría unificada de la estructura del universo (Gran teoría de campo unificada) y por proponer una nueva perspectiva de la historia de las religiones basada en la hipótesis de la existencia del Tetragramaton: un objeto electromagnético ultrapoderoso que residía dentro un capacitador o estuche de oro conocido como el Arca de la Alianza, un punto de vista muy similar al que aparece en la película Indiana Jones y el Arca de la Alianza.[cita requerida]
 
Su investigación "The Schwarzschild Proton" ha sido presentada en la Universidad de Lieja[1] y distinguida con el "Best Paper Award" en el campo de la física, la mecánica cuántica, la relatividad, la teoría de campo y la gravedad.[2] Este trabajo describe el núcleo de un átomo como un mini agujero negro (donde los protones y neutrones se atraen entre sí por la gravedad en lugar de usar la interacción fuerte).

Sin embargo, el premio es un diploma sin valor otorgado por la asociación CHAOS a algunos participantes. Dicha asociación carece de un sistema de peer review[3] para la aceptación de los artículos y a pesar de hacer uso de un local en el instituto de matemáticas, es ajeno al mismo. Dentro de la comunidad científica no existe debate alguno sobre estas ideas, algo comprensible dada la absoluta falta de formación científica en física y matemáticas de Haramein.

Conferencia que realizó Nassim Haramein en la Rogue Valley Metaphysical Library en 2003.
Avance de Nassim Haramein de la película-documental "Earth Pilgrims": http://www.earthpilgrims.com/ Nassim Haramein - Un Nuevo Futuro Para La Ciencia, Energía Libre

Aquí tenéis un enlace con la conferencia entera, dónde presentan un importantisimo libro sobre la energía libre: http://www.youtube.com/watch?v=OaoZHuXxfis...

viernes, 10 de septiembre de 2010

Robert Charroux

Robert Charroux fue el nombre artístico de Robert Grugeau (7 de Abril de 1909 - 24 de Junio de 1974). Trabajo para el correo francés hasta llegar a ser un importante escritor de ciencia ficción a principios de los cuarenta. Escribió el comic 'Atomas' que narraba las peripecias de un superheroe dotado de poderes atomicos y que haciendo uso de ellos se enfrentaba al mal en un tiempo futuro, apareciendo en el magacine semanal "Mon Journal" a finales de esta década.

Algunos trabajos de Robert Charroux son vistos por algunos como ejemplos de pseudo historia del Celticismo. El Celticismo similar al Nordicismo fue un movimiento popular nacionalista en Francia y en los países célticos a principios del siglo XX. Por ejemplo este autor en su libro 'Mundos perdidos: Los secretos científicos de los antiguos' sugirió que los Mayas y los antiguos peruanos fueron antiguos emigrantes celtas




SALA ROBERT CHARROUX
http://www.paleoastronautica.com/115_sala_charroux.html

Robert Charroux was the best-known pen-name of Robert Grugeau (April 7, 1909 - June 24, 1978). Grugeau/Charroux worked for the French post office until becoming a full-time writer of fiction in the early 1940s. He also wrote the scripts for a French comic strip, Atomas, about an atomic-powered superhero, appearing in the weekly magazine Mon Journal in the late 1940s. For the same magazine Charroux wrote a science fiction adventure in serial form, "Prof. Barthelemy's Flying Island." Charroux was a pioneer of the pseudoscience of ancient astronauts, publishing at least six non-fiction works in this genre in the last decade of his life, including One Hundred Thousand Years of Man's Unknown History (1963, 1970), Forgotten Worlds (1973), Masters of the World (1974), The Gods Unknown (1974) and Legacy of the Gods (1974).
 
The influence Charroux's first work, in its 1963 version, had on Erich Von Däniken's first books, written about 1966, as well as the influence Von Däniken's early books had on Charroux, is widely appreciated, but Von Däniken seems to have been equally familiar with an earlier French New Age ancient astronaut work, The Morning of the Magicians by Lewis Pauwels and Jacques Bergier (1960), which is likely to have been a direct inspiration for both Charroux and Von Däniken.[1] Charroux's publisher contacted Von Däniken's in March 1968 concerning evidence of plagiarism, with the result that later printings of Chariots of the Gods and Return to the Stars at least mentioned Charroux in the bibliography.
Another Space God writer appearing roughly simultaneously with Charroux and considerably pre-dating Von Däniken was prolific British author W. Raymond Drake, whose first book on the topic was published in 1964.
 

Celticism

Some of Robert Chourroux's works are seen by many as early examples of pseudo-history as well as Celticism. Celticism similar to Nordicism was a popular Nationalistic movement in France and Celtic countries in the early 20th century. Robert Chaurroux for example in his book 'Lost Worlds: Scientific Secrets of the Ancients' suggested that the Mayans and ancient Peruvians were ancient Celtic migrants. According to Charroux 'The candle stick of the Andes and the Nasca Lines were created by a pre-celtic civilization, perhaps the same as those who created the Long Man of Wilmington of Sussex in England.[1] He also related the white skinned Gods mentioned in the Popul Vuh to ancient Celts from Hyperborea.

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